martes, 23 de abril de 2013

Tulio estamos al aire


Tulio estamos al aire
Sin duda alguna hay programas de televisión que marcan una pauta a seguir, que innovan tanto, que al resto del mundo no le queda más opción que tratar de imitar su formato, tal es el caso de“Sesame Street” fue tanto su éxito que después surgieron “los muppets”, . Desde su aparición, no han parado las copias o los programas que pretenden educar a los niños utilizando marionetas como personajes principales; pero en América latina, hubo un programa que definitivamente rebasó a los programas ya mencionados.
31 minutos, era un programa infantil con formato de noticiero, con un presentador de noticias, reporteros, camarógrafos, escritores, entrevistados, pero todos ellos eran marionetas, peluches manipulados por las hábiles manos de los actores.
En sus inicios, parecía un programa infantil como los demás, pero conforme fue evolucionando, se tornó en un noticiero aclamado por chicos y grandes, pues no solo sabía entretener al público, sino que le proporcionaba datos importantes, como en las “notas verdes” de Juan Carlos Bodoque, una sección que hablaba de ecología y cuidado al medio ambiente, con notas en parques nacionales, plantas purificadoras de agua y mucho más, gracias a esta sección la serie fue galardonada en varias ocasiones por ser un programa educativo.
También debemos mencionar al superhéroe defensor de los derechos de los niños, a simple vista parecía una broma, es decir, ¿qué clase de superhéroe no tiene músculos, o una sonrisa brillante? Pues Rombosman, un simple calcetín con gogles, rompe con el estereotipo de los héroes; al igual que todo el programa, pues un noticiero debe ser serio, pero en este, las peripecias y las incoherencias son lo que le dan vida a 31 minutos.
31 minutos trata temas muy variados, han hablado del fin del mundo en varias ocasiones, invasiones alienígenas e incluso han tenido como invitado especial a Dios. En muchas de sus emisiones hacen críticas a los medios de comunicación, dejando entrever, que no solo la televisión tiene la razón, que no todo lo que pasa en la pantalla es verdad; es más, su tema, la canción del “intro” es parte de una canción que incita a apagar la tele e ir a leer un libro: “Yo nunca vi televisión”
Este noticiero, tuvo muy buena aceptación en México, transmitido por el canal 11, se mantuvo por más de 3 años al aire, hasta que el terremoto en Chile sacudió al estudio de grabación, pero el daño del sismo no fue solo físico sino también causó fracturas en el personal, pues al parecer, el programa no siguió emitiendo nuevos programas porque muchos actores abandonaron el proyecto, y solo quedaron unos cuantos, los cuales trataron de hacer una secuela de 31 minutos, pero no tuvo el éxito esperado. Es una lástima que ya no escuchemos a Juanín gritándole indicaciones a Tulio, el ya famoso “Estamos al aire”, el vacío que dejó aun no ha sido llenado por otro programa infantil, entretenido y educativo, pero sobretodo: original; pues no tenía una copia de Abelardo o el Conde-Contar, eran personajes nuevos, cómicos, con una pizca de malicia, y sobre todo ese carisma que solo poseemos los latinos.                                                                           Berenice Paz Soto

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