“Tulio estamos al
aire”
Sin duda alguna hay
programas de televisión que marcan una pauta a seguir, que innovan tanto, que
al resto del mundo no le queda más opción que tratar de imitar su formato, tal
es el caso de“Sesame Street” fue tanto su éxito que después surgieron “los
muppets”, . Desde su aparición, no han parado las copias o los programas que
pretenden educar a los niños utilizando marionetas como personajes principales;
pero en América latina, hubo un programa que definitivamente rebasó a los programas
ya mencionados.
31 minutos, era un
programa infantil con formato de noticiero, con un presentador de noticias,
reporteros, camarógrafos, escritores, entrevistados, pero todos ellos eran
marionetas, peluches manipulados por las hábiles manos de los actores.
En sus inicios,
parecía un programa infantil como los demás, pero conforme fue evolucionando,
se tornó en un noticiero aclamado por chicos y grandes, pues no solo sabía
entretener al público, sino que le proporcionaba datos importantes, como en las
“notas verdes” de Juan Carlos Bodoque, una sección que hablaba de ecología y
cuidado al medio ambiente, con notas en parques nacionales, plantas
purificadoras de agua y mucho más, gracias a esta sección la serie fue
galardonada en varias ocasiones por ser un programa educativo.
También debemos
mencionar al superhéroe defensor de los derechos de los niños, a simple vista
parecía una broma, es decir, ¿qué clase de superhéroe no tiene músculos, o una
sonrisa brillante? Pues Rombosman, un simple calcetín con gogles, rompe con el
estereotipo de los héroes; al igual que todo el programa, pues un noticiero
debe ser serio, pero en este, las peripecias y las incoherencias son lo que le
dan vida a 31 minutos.
31 minutos trata
temas muy variados, han hablado del fin del mundo en varias ocasiones, invasiones
alienígenas e incluso han tenido como invitado especial a Dios. En muchas de
sus emisiones hacen críticas a los medios de comunicación, dejando entrever,
que no solo la televisión tiene la razón, que no todo lo que pasa en la
pantalla es verdad; es más, su tema, la canción del “intro” es parte de una
canción que incita a apagar la tele e ir a leer un libro: “Yo nunca vi televisión”
Este noticiero, tuvo
muy buena aceptación en México, transmitido por el canal 11, se mantuvo por más
de 3 años al aire, hasta que el terremoto en Chile sacudió al estudio de
grabación, pero el daño del sismo no fue solo físico sino también causó
fracturas en el personal, pues al parecer, el programa no siguió emitiendo
nuevos programas porque muchos actores abandonaron el proyecto, y solo quedaron
unos cuantos, los cuales trataron de hacer una secuela de 31 minutos, pero no
tuvo el éxito esperado. Es una lástima que ya no escuchemos a Juanín gritándole
indicaciones a Tulio, el ya famoso “Estamos al aire”, el vacío que dejó aun no
ha sido llenado por otro programa infantil, entretenido y educativo, pero
sobretodo: original; pues no tenía una copia de Abelardo o el Conde-Contar,
eran personajes nuevos, cómicos, con una pizca de malicia, y sobre todo ese
carisma que solo poseemos los latinos. Berenice Paz Soto
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