domingo, 31 de marzo de 2013

Habemus Papa.



Como sabemos, durante años la iglesia católica en el mundo había sufrido una crisis de credibilidad y pérdida de más del 30% de sus seguidores, esto  desde la partida de Juan pablo II, que a diferencia de Benedicto XVI era muchísimo más carismático, con facciones más suaves y que a los que no les agradaba al verlo les causaba ternura, o bien, lástima.
Hoy estamos en la era de la información, la pederastia fue una crisis mediática universal,  hoy  con los grandes medios de comunicación es una crisis planetaria. Es una crisis global de autoridad perdida,  Esta serie de sucesos se dieron a conocer tras la muerte de nuestro antes mencionado Juan pablo II , y para cuando Ratzinger entró en el poder, la iglesia católica estaba en una muy fuerte crisis de credibilidad. Siendo el cargo de papa, más que, una figura pública y fuerte políticamente, Ratzinger no pudo con la conciencia, ni con el paquete que se le había dejado. Asimilando esto, el renunció después de seiscientos años de un papado obligatorio que esto no sucedía.
Hay diversos factores que ayudaron a Bergoglio a hoy ser Francisco I, pues él no estaba Considerado dentro de los papables, cabe a mencionar; por ejemplo la crisis que pasaba Latinoamérica por la muerte de Hugo Chávez, el cual dejó un gran vacío en corazones y memorias de venezolanos y latinoamericanos, un vacío que había que llenarse con otra imagen de Héroe, o de orgullo de la nación.
Simple conveniencia, Latinoamérica ocupa el primer lugar del mundo en creyentes católicos, Habiendo así un papa con esa nacionalización atraería a su gente, millones de Personas recuperando un poco de esperanza. Y ayudando a la iglesia a salir de su crisis y levantarse de nuevo.
Bergoglio se menciona que tiene cierto parecido con Juan pablo II, un carisma, un ángel, el cual Ratzinger no tenía;  Facciones suaves que tranquilizan la impaciencia de la gente por estar seguros de que su Dios está con ellos.
Francisco I no debe más que  ser otro escudo figurativo, agradable a ojos ajenos, para que la iglesia y el gobierno, sigan manipulando y aprovechándose de gente Creyente, inocente o ingenua, una figura pasiva que no cree incitación negativa alguna, para que  así altos mandos sigan tejiendo negocios y estrategias políticas.

Francisco Primero. Por: Melissa Domínguez.

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